Cuando tu mundo se caiga a pedacitos, agarrate de la locura.


viernes, marzo 25, 2011

El tiempo puede pasar muy deprisa para los mortales cuando son felices. A nosotros nos pasaba lo mismo. Los años parecían minutos. La ciudad crecía en torno nuestro. Los barcos de vela dieron paso a los de vapor, que descargaban un menú sinfín de magníficos desconocidos. Un nuevo mundo había surgido a nuestro alrededor. Y ahora, éramos todos americanos


He venido en respuesta a tus plegarias. La vida ya no tiene sentido, ¿verdad? El vino no tiene sabor. La comida te produce nauseas. Parece que nada tiene razón de ser, ¿verdad? ¿Y si yo pudiera devolverte todo? Calmarte el sufrimiento y darte otra vida. Una que no puedes ni imaginar. Y sería, para siempre. Y ni la enfermedad, ni la muerte podrían volver a tocarte. No temas. Voy a darte la ocasión de elegir que yo, no tuve.


Dios mata indiscriminadamente, y nosotros también. Porque ninguna criatura de Dios es como nosotros, ninguna se parece tanto a El como nosotros...

Aquella mañana yo aún no era vampiro y vi mi último amanecer, lo recuerdo perfectamente, aunque no logro recordar ningún amanecer anterior. Observé el amanecer en toda su magnificencia por última vez, como si se tratara de la primera. Y luego me despedí de la luz del sol y me preparé para convertirme en lo que soy.


Vampiros que fingen ser humanos que fingen ser vampiros.